10/12/2010

El Producto o Servicio Mínimamente Viable

Desde hace unos meses, quizá año y medio, el concepto de Minimum Viable Product ha sido muy comentado en diferentes blogs mucho más novedosos que éste... o quizá lo novedoso es haber esperado hasta ahora para hacerlo.

Lo cierto es que la idea, promocionada por gente como Eric Ries o por empresas como 37signals, va a la línea de flotación de muchos responsables de producto y departamentos de marketing que siguen creyendo en el "más es mejor".

Minimum Viable Product
View more presentations from Eric Ries.

El problema de base es querer llegar al 100% de la "población potencial". Si la gente necesita una herramienta de gestión de proyectos, hagamos una que lo tenga todo. Y nace el Microsoft Project Server. Un servidor de proyectos con clientes front-end que permiten gestionar absolutamente todo. Pero 37signals partió de otra premisa: que el 80% de la gente que gestiona proyectos no necesita tanta historia, por lo que con un software barato, sencillo, que no haya que instalar, y que permita crear tareas, asignar tiempos y meter hitos, basta y sobra. Y nace Basecamp, y se convierte en un exitazo.

Llegar a ese MVP es como intentar vivir con lo mínimo. Intenta decidir con qué 100 objetos te quedarías de todos los que tienes, y cuando llegues, intenta bajar a 50, y así hasta que llegues a la lista exacta de tal manera que, si quitas uno, tengas un problema grande para "sobrevivir". Pues lo mismo con los productos o servicios. ¿Qué es lo básico que permite a tus usuarios resolver sus problemas básicos, pero que no añaden "ruido" a lo ofrecido?

Este es un concepto muy importante cuando se intenta crear un nuevo producto tanto en nuevas empresas como dentro de un portfolio ya existente. Cada sector tiene sus tiempos (no es lo mismo el desarrollo web ultrarrápido que el desarrollo de motores de automoción), pero en todo caso es necesario acelerar la conceptualización y despliegue de versiones de los productos para probar su aceptación en el mercado.

En el caso de nuevas empresas, Steven Blank lo explica de manera magistral en sus presentaciones sobre el concepto de "Lean Startup", pero es igualmente aplicable (aunque con sumo cuidado) en empresas ya consolidadas que requieren innovar de manera creativa pero eficiente.


La labor de un Product Manager o de un responsable de definición del servicio es la de decidir cuáles son estas características básicas. Hasta dónde se llegue en "la criba" definirá el éxito o fracaso del servicio en el tiempo determinado por la ventana de oportunidad del mercado, por el dinero y recursos con los que se cuente y, en el caso de empresas consolidades, por la paciencia de los jefes que patrocinen el proyecto.

Pero, como dice Steve Blank, tener un MVP no es el objetivo, sino el comienzo. Es lo que nos permite enseñar el producto y demostrar que "la cosa pita". A partir de ahí, el producto normalmente deberá crecer, y para ello el product manager ha de tomar decisiones cada vez más complicadas (sobre todo por la presión del negocio y de los clientes que "necesitan la característica X" si quieres que compren tu producto).

Ayyyy, la maravillosa vida del responsable de producto :)