4/04/2008

Películas que no te puedes perder, pero que no volverías a ver

Hace poco llegué a este artículo que define, al más puro estilo americano (cómo les encantan las listas, hay que ver :) ), las 24 películas que "no volverían a ver". Básicamente son, en general, buenas películas, pero que no te dejan tranquilo, son difíciles de ver, o de digerir. Por suerte o por desgracia, no he visto más que 7 de estas 24, pero me apetecía comentarlas.

2. Dancer in the Dark. Película con un ritmo complejo, y una historia que no deja lugar a la esperanza.

7. Straw Dogs. Qué poco recuerdo esa película, pero qué sensación de estremecimiento me causa. Seguramente porque era muy pequeño, pero me marcó inconscientemente.

14. Boys don´t cry. Me sorprende que esta película aparezca en la lista. No me pareció, en ningún momento, una película complicada de ver. Buena, bien hecha, con una temática dura, pero nada más.

16. When the wind blows. ¡Qué película más buena! Qué emotiva, y al mismo tiempo, qué dureza. Recomendable un 200%, un 500%, un 1000%. De las mejores películas que he visto, punto.



17. Leaving Las Vegas. Otra película como Boys don´t Cry. Tema difícil, pero ¿imposible de volver a ver?

21. Million Dollar Baby. Ídem. ¿Es que no hay películas buenas y duras en Hollywood?

22. United 93. Buena película, y puedo imaginar que dura de digerir para muchos americanos. En mi opinión sí tiene algunas escenas jorobadillas.

5 comentarios:

Jesús dijo...

Buenas, como publicas un post que, por fin, entiendo en toda su totalidad, pues me digno a comentarlo.
La lista, o más bien el hecho mismo de su existencia, viene a dar una idea de los pasos que se siguen en esta sociedad occidental (da lo mismo USA o Europa, las diferencias es las personas, no en las masas) que es la de anestesiar los sentimientos y la de vivir en un eterno parque de atracciones. Sí, hay que ver películas 'duras' como una especie de experiencia :"¡eh, he visto Dancer in the dark (una POM) y he llorado mucho". Pero, sin embargo, no se puede repetir porque el sufrimiento (o el aburrimiento, o el odio, sentimientos negativos) no entra más allá del planteamiento vital de la sociedad. Puedes sufrir como un snobismo, pero lo importante es aparentar y disfrutar y sobre todos consumir (ay, que me pierdo y me sale el comunista).
En este modelo repetir el visionado de una película difícil parece una excentricidad, propia de un enfermo. Es peligroso que las ideas duras, que las formas de aceptar la vida de forma diferente, pueda perdurar en nuestra forma de pensar.
De la lista que has puesto, todas las que he visto, podría volver a verlas sin problemas, y algunas con verdadero placer y deleite. De hecho, Dancer in the dark la he visto tres o cuatro veces y podría repetir.
En resumen, estos americanos se la cogen con papel de fumar.

Saludos revolucionando al cerebro

Justo dijo...

Sabía que este post te haría responder, Jesús :)

Creo que apuntas un hecho importante, que es la importancia excesiva al "tener experiencias", algo que en la zona donde vivo ahora se ve acrecentado por la necesidad de socialización. No vale con hacer cosas o estar con gente, sino que cada momento de tu vida ha de ser relevante, y compartido. Esto, que en abstracto suena muy bonito, puede llegar a ser agobiante y frustrante.

Por otra parte, el artículo no me parece más que la necesidad por parte de cada vez más medios de comunicación de ofrecer más y más "datos". Y en una sociedad como la americana, donde el "qué es lo que más te ha gustado", "qué es lo que menos" y similares está a la orden del día, es lo que gusta.

¡Y a ver si escribes más comentarios! :)

Jesús dijo...

Pues ya que te gusta que comente, continuo con mi visión amarga de la realidad ;-)
Vivimos en un momento y en un espacio que estamos dominados por el marketing. Se ha convertido en el departamento primordial, no sólo de las empresas, sino de los gobiernos (como he llegado a leer, "el problema de Zapatero es que no ha vendido bien sus logros"), incluso, existen asesores para las personas. Se trata de vender un producto y la mejor manera son las emociones. Todas son emociones artificiales que vienen de la publicidad, del cine o de la música comercial, porque el fin es que te compres un iPhone para que tengas 80 GB de vida (si eres ambicioso, podrás ampliarlo en el futuro, una gran meta). Sí, una vida de mierda metida en un aparato. Y encima te lo venden con mensajes vacíos como 'se tu mismo' o 'tienes que vivir tu vida' Todo ese mundo de emociones artificiales nos ha convertido en vulnerables. Primero, implica un desprecio hacia la cultura y al saber (estoy hablando más de la sociedad en España, pero creo que se podría trasladar a cualquier país, incluido EEUU), porque entender y aprender, requiere un esfuerzo más allá de encender el iphone, o, como mucho, consultar sólo en la wikipedia. Segundo, porque nos plegamos a lo que dicen los medios con mucha facilidad (de ahí la importancia de una internet neutral y sin control por parte de gobiernos y empresas) sin dudas, sin protestar. Tercero, si acaso comienzas a plantearte problemas de existencia, enseguida hay una nueva legión de expertos con sus libros de autoayuda (que no son más que la repetición de las mismas consignas, con una lista de las cosas que tienes que hacer para ser feliz, pero que siguen sin hacerte participe desde lo primordial, que es pensar por ti mismo: regreso a Descartes 'pienso, luego existo') y si todavía dudas, entonces, existen los psiquiatras con sus pastillas para que por fin puedas ser feliz.
Mi profesor del taller del año pasado (a parte de tener una pose revolucionaria chavista, etc) dijo una cosa que me gustó y que no encaja con este tipo de vida, de que hay que ser feliz porque sí. A veces, había que aburrirse, que él se aburría a leer algunos libros (creo que citó La montaña mágica de Thomas Mann) porque también forma parte de nuestra vida el aburrimiento y la desgana.

Como ejemplo de lo inútil que son las listas en general, no sé si leerás por internet el periódico "20 minutos". A parte de lo malo que es como medio de comunicación, tiene una sección en la que los lectores (o usuarios) proponen listas de todo tipo (las mejores actrices rubias, los mejores goles), en general, su definición es una estupidez, los elementos que las contienen son de escaso valor y las valoraciones de los usuario, es lo peor.
La solución (para mi, que no tiene que ser para los demás, porque es algo individual) pasa por centrarse en algo que te gusta (en mi caso la literatura, la filosofía o el cine) e ignorar todos esos cantos de sirena, que son difíciles de evitar muchas veces.

Saludos del filósofo dominical

Justo dijo...

Como siempre, creo que tienes razón pero desde un punto de vista demasiado radical "para mi gusto" :) En primer lugar, no creo que el márketing tenga la culpa, sino quienes lo aplican (la diferencia entre el arma y el asesino, ya sabes). Los mensajes de márketing son lo que son, y aprovechan (o fuerzan) tendencias. Pero para mí, el márketing es todo lo que implica socializar un acto, y no es inherentemente malo. Si tú quieres escribir, no necesitas el márketing, pero si quieres que alguien te lea (aunque no quieras ningún beneficio económico), hagas lo que hagas, estás inherentemente utilizando técnicas de márketing (o viceversa? :) ).

En la actualidad, todo se CONSUME. Cuando te comes un pollo, si te parece demasiado seco o demasiado soso, mala suerte, te tendrás que comer otro. Y lo mismo pasa con las películas, la música, etc. Todo se CONSUME, y no se espera que sea necesario volver para explorar detalles... aunque hay excepciones, como Perdidos (aunque con trampa: evoca el misterio, algo que sí nos hace volver, como El Sexto Sentido).

Tal y como comentaba anteriormente, estoy de acuerdo en que a veces es necesario "aburrirse". O "estar a disgusto", o lo que sea que no esté en los cánones estándar.

De todas maneras, y como resumen, creo que, efectivamente, ves todo de una manera demasiado amarga... te invitaré a un chai en cuanto pase por Madrid :)

Jesús dijo...

Ya sabes que me gusta hacerme el radical de salón ;-)

Quizá, no me he explicado (es lo que tiene hacer filosofía en un pequeño recuadro de HTML) o no he concretado. El marketing no tiene la culpa en si mismo, como internet no tiene la culpa de los pederastas. Es sólo una herramienta. Mi crítica iba a ese tipo de marketing que te vende la gran solución de la vida y no es más que una niebla demasiado densa.
Mi visión de la vida no es amarga, ni mucho menos, sobre todo porque creo que el verdadero sentido es disfrutar (no en plan hedonista), si no buscar nuestros propios placeres. Lo que critico son los placeres impuestos con el único objetivo de que nos convirtamos en consumidores, no en personas.

Y mejor me invitas a una cerveza ;-) ¡Vicioso!

Saludos.