10/31/2008

Qué ocurre cuando conjugamos ciencia, tecnología y diseño

Paola Antonelli es comisario del museo metropolitano de arte moderno de Nueva York, y en esta charla en TED comenta una de sus últimas exposiciones, sobre tecnología, ciencia y diseño. A través de diferentes ejemplos, más o menos conceptuales, incide en cómo el diseñador coge elementos relacionados con investigaciones y experimentos, y los transforma en algo diferente y más cercanos a la calle (en mi opinión, en algunos casos...).

Algunos de los "artefactos" descritos son muy conceptuales, como la visualización de nanoelementos. Otros, muy divertidos (echad un vistazo al minuto 15, y cómo se han creado "robots" que suplen al ser querido cuando no está: robots que roncan, o que te quitan la sábana cuando duermes... más pensados para incitar al debate que para ser productos comerciales, pero interesantes sin embargo).

O el minuto 13:30, donde se buscan elementos inesperados para objetivos impresionantes, como el de abejas que son capaces de identificar enfermedades como el cáncer, o si una mujer está o no embarazada.




10/27/2008

Ángeles inversores. Dinerito, pero con cuidadito

Sergio comenta en un post de hace unas semanas sus conclusiones tras una reunión con BAN Madri+d. La queja principal viene de la mínima inversión que estos inversores hacen, de unos 50.000 euros.

Le doy la razón a Sergio, aunque de una manera no tan exagerada como él comenta en su post. Es cierto, 50.000 euros no dan para montar una empresa de bioingeniería. Pero tampoco es cierto que a las start-ups americanas, por defecto, les den 3 millones de dólares. Los ángeles inversores, que no son cuentas de inversión de capital-riesgo sino, generalmente, profesionales que deciden invertir en startups en lugar de meter su dinero en un banco, no suelen poner millones encima de la mesa, sino una semilla inicial que permita generar una primera iteración de producto y que devuelve con creces la inversión en caso de que el producto tenga un mínimo éxito. En el caso de productos sw, esos 50 mil euros pueden ser más que suficientes para dedicarte en cuerpo y alma al proyecto durante unos meses. En casos de proyectos con requerimientos más estrictos en cuando a necesidades económicas, hay que buscar otros ángeles, o, directamente, pasar al capital-riesgo. Hay un estudio del "Center for Venture Research" de la Universidad de New Hampshire, que dice que cada ángel invierte unos 37 mil dólares para cada opción en la que "apuesta". Otro ejemplo bastante conocido es el de Y-Combinator, de Paul Graham, que ofrecen pequeños capitales semilla para los primeros meses de concepción y desarrollo de producto.

Eso sí, creo que la diferencia es que, cuando es una buena idea, en Estados Unidos se encuentra a alguien con el dinero (o lo busca como sea).