9/28/2009

La innovación es algo más que "cosas molonas y nuevas": el concepto "Good Enough"

Vía La Pastilla Roja llego a un artículo de Wired sobre lo que denominan la "Good Enough Revolution", la revolución del "suficientemente bueno" (y añadiría, "y basta"), donde "el mito de la calidad" se queda en su justa medida. Algunos ejemplos, como cámaras de vídeo de 150 dólares con una calidad no tan buena como otras, pero suficiente como para subir buenos vídeos a YouTube, o cómo MP3, aunque no almacenaba la música con la fidelidad esperada por los estudios de grabación, fue una bendición para los usuarios que pudieron guardar miles de canciones en una fracción del tamaño necesario hasta ese momento. También encontramos, en la actualidad, ejemplos de aplicaciones web que, si bien no son tan buenas como sus contrapartidas de escritorio, resuelve los problemas necesarios a sus clientes.

Pero no estoy de acuerdo con esto de "la revolución" o con lo que dice Sergio de que no es necesario que el producto sea "innovador". Realmente esto forma parte de la teoría de la innovación. Se trata de conseguir una mejora 10x de uno de los parámetros, sin una pérdida exagerada de funcionalidad en el resto de los parámetros involucrados. Ese parámetro puede ser la prestación del producto, la eficiencia del usuario, o el precio. Si las  prestaciones perdidas no bajan del 80% (siguiendo la ley de Pareto del 80-20) o son mayores pero pueden ser aplicadas en un nuevo mercado (por ejemplo, el de YouTube), tenemos una innovación disruptiva que permite abrir nuevas oportunidades. El coste es un elemento de innovación más, y hay que sacar partido de él, teniendo en cuenta los "trade-offs" que nos impone.

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