2/26/2005

¿Calidad o cantidad?

LinkedIn: Home

Estoy en LinkedIn.com. Me parece una idea muy interesante, aunque reconozco que no me preocupé mucho por ello hasta que, como casi siempre, mi colega Vicente Orjales me invitó a participar. La idea es simple, pero bien hecha; basándose en la teoría de los seis grados de separación -yo puedo "acceder" a todas las personas de este mundo a través de, como mucho, otras seis intermediarias-, se trata de crear una red profesional de contactos. Es muy interesante ver cómo, con apenas 9 contactos directos, ya encuentras miles de otros profesionales en esa red.

Inicialmente empecé a pensar que, aunque interesante, la avidez de muchos de nosotros haría primar la cantidad a la calidad -aunque se nos avise por activa y por pasiva-. En esa red he visto a gente con 600 contactos directos... ¿es posible conocer a 600 contactos profesionales actualizados, de calidad y en los que uno confía de verdad? Yo me considero incapaz de afirmarlo.

Sin embargo, "una segunda vuelta" a esta idea me lleva al concepto de cantera. Claro, mejor elige a los de mejor calidad... si vas a trabajar con ellos, pero esa no es la idea de linkedin. Esta web no proporciona información semántica de cada una de las relaciones -algo que creo que sería muy interesante-, sino que cuantos más contactos tengas, más contactos de segundo, tercer, ... nivel tendrás, y más posibilidades tendrás de alcanzar contactos de interés para encontrar trabajo, hacer negocio, etc. Poniéndo de una manera un poco radical, ¿es que los indeseables no tienen colegas de valor?

2/24/2005

Vida interrumpida

The Seattle Times: Pacific Northwest Magazine

Siguiendo con el tema abierto en el anterior blog, este artículo también comenta el problema de "cognitive overload". El hecho de contar con tecnologías que nos permiten estar "conectados" en cualquier sitio de manera simple y sencilla es una gran ventaja pero, ¿qué nos estamos perdiendo? ¿Hasta qué punto estamos forzando nuestra capacidad de concurrencia? ¿Soy yo el único que, en determinados momentos -no muchos por ahora, pero en crecimiento- y ante multitud de tareas, sencillamente se queda parado, bloqueado, "halted" ? Claro, cuando tienes una organización y planificación clara, no debería de ocurrir. Pero desgraciadamente eso no suele ser lo normal: las prioridades cambian día a día, hora a hora, debido al propio negocio en el que se está involucrado y uno ha de estar preparado para darse cuenta.

2/23/2005

La radio de la UNED

La radio de la UNED

Ya se encuentra disponible el .wma del coloquio que Cova, Manolo y yo mantuvimos sobre la profesión del informático en España. La verdad es que nos centramos más en la profesión del ingeniero de software, será deformación profesional.

Multithreading en la vida

The New York Times > Technology> Review> You There, at the Computer: Pay Attention

Mi compañero y sin embargo amigo ;) Vicente Orjales me está presionando para que dé un poco de vidilla a este blog. El tiempo va muy rápido, pero intentaré satisfacer su petición. Para ello, empiezo con un artículo muy interesante y que espero ampliar con otro en estos próximos días sobre un tema que, he de reconocer, me afecta personalmente. Las tecnologías de comunicación existentes en la actualidad nos permiten estar disponibles más que nunca. Yo, que trabajo en un despacho de mi empresa pero que paso también parte de mi tiempo "profesional" e investigador en mi casa, siempre estoy disponible a través de mis dos móviles -personal y profesional-, mis "n" cuentas de correo electrónico -al menos 5-, el MSN o Skype, además del teléfono fijo de empresa o de casa. Además, si Vicente consigue convencerme, actualizaré el blog cada poco. Por otra parte, y debido a mi trabajo, tengo múltiples tareas que realizar a lo largo del día, cuyas prioridades mutuas son, cuando menos, discutibles. ¿Resultado? Pues un "pseudo" desorden de déficit de atención que hace que -sí, lo reconozco, espero que no influya demasiado ante posibles ofertas de trabajo ;) ;) ;) - me resulte muy complicado concentrarme "como en los buenos tiempos". No es un caso crítico, que conste, pues, por una parte, aún soy capaz de leer o trabajar durante alguna hora o dos sin parar, y por otra, nunca he sido lo que se dice un "concentrado" nato. Verme estudiar en la carrera implicaba ver a un chico tumbado en una cama con los apuntes sobre ella, mientras la tele y/o la radio sonaba.

En el próximo blog sobre este tema intentaré ahondar más en cómo solucionarlo... o sea que será un blog muy corto ;)