9/03/2006

Talento, trabajo, ambición y equipo: combinación de éxito

Una de las pocas cosas que me definen es que soy jugador de baloncesto. Vale, nunca he jugado en la ACB (creo que no necesitan aleros de 1,81) y hace meses que mi rodilla me dice que me retire, pero es un deporte que aúna muchas de las características que me gustan de la vida.

Lo primero de todo: jugar al baloncesto requiere talento. En un deporte cada vez más físico, esto tiene cada vez menos importancia, pero quien disfruta del baloncesto no tiene dudas: "¿Kukoc o 'Baby Shaq' (con mis respetos, pues no es mal jugador)? No me hagas reir". Quizá un Chicho Sibilio, un Corbalán, ... no aguantaran el ritmo actual de competición, pero los movimientos sin balón de uno y la visión de juego del otro son características atemporales, como las que atesoran Pete Maravich, Magic, Bird, Jabbar o Calderón.

Lo segundo: jugar al baloncesto exige trabajo. No es un deporte en el que puedas estar andando un 70% del tiempo, como en otros. Por eso se dice que ningún jugador, por muy en forma que esté, puede aguantar los 40-48 minutos en cancha a pleno rendimiento. Es el segundo deporte más completo que existe tras la natación (aunque más duro y propenso a lesiones, que todo hay que decirlo), pero sólo si se ejercita a tope.

Lo tercero: la ambición permite cotas impensables. Mi equipo, un pequeño equipo de distrito de Madrid ha ganado partidos contra gente más grande, más fuerte, más rápida, más equilibrada, ... sencillamente porque queríamos ganar, porque nos dejamos la piel. Como dice uno de mis mejores amigos y "mi base", no importa que quede 1 minuto y vayamos 20 abajo: podemos ganar.

Y, para mí, lo más importante: es un deporte de equipo con mayúsculas. Y la selección Española que acaba de ganar el campeonato del mundo de baloncesto, lo ha demostrado de manera épica. Durante todo el campeonato se ha visto cómo Reyes se lesionaba antes del comienzo, cómo Gasol, Calderón, Navarro, Garbajosa, ... han tenido días para el olvido... y también cómo Mumbrú al comienzo, y después Rudy, Berni, Marc, ... han sabido actuar en los momentos clave. Lo del partido final no hace falta que lo comente, ya lo hacen todos los medios de comunicación: España no es "Gasol y compañía", precisamente. Y ante otro EQUIPO como Grecia, se ha demostrado. Mención especial merece Jiménez. Viendo jugar a este tío me da la sensación de que ha jugado siempre en equipos pequeños, donde la defensa a ultranza gana partidos y donde cada balón es una vida. "Loctite" ha capturado balones contra tíos que le sacaban 10-15 centímetros y algunos más de brazos. Tremendo, tremendo. Unicaja va a tener un equipazo el año que viene.

Y qué lider estratégico y táctico que es Pepu Hernández, aunque ya lo demostró en el Estu. Y aunque creo que los anteriores entrenadores también lo hicieron muy bien, Pepu ha llegado en el momento adecuado, y con las herramientas adecuadas.

¿Y esto no es, al fin y al cabo, lo que determina el éxito en la empresa, en las relaciones, ...?

... y encima estoy a punto de terminar la tesis, entregando hoy el último borrador para la revisión final. Qué día, qué dia.

I love this game.