5/23/2007

Los comienzos del Silicon Valley

Cuando ahora parece que el Silicon Valley siempre ha sido el centro tecnológico mundial, la realidad, según leo en este artículo, es que la transformación de un área puramente agrícola en la mayor concentración de ingenieros del mundo (si Bangalore lo permite, claro) ha sido un proceso largo. Me resulta muy curioso ver cómo la cercanía al mar llevó a la zona a contar con gran cantidad de entusiastas de la comunicación por radio, lo que a su vez ayudó a que un grupo de emprendedores como Litton montaran las primeras empresas tecnológicas.

Otro momento que creo que es fundamental es cuando, tras el éxito rotundo de Fairchild Semiconductors, las empresas de capital riesgo empiezan a llegar a la zona. Imagino que es entonces cuando se crea ese círculo virtuoso que en la actualidad conforma el triángulo Universidad - Empresa - Capital Riesgo. La Universidad (Stanford, Berkeley, UC Davis, ...) recibe miles de estudiantes de primer nivel mundial, que buscan una educación de primer nivel por parte de profesores que saben aplicar sus profundos conocimientos teóricos a la vida real; estos alumnos montan empresas a sabiendas de que si tienen un cierto éxito, la calle Sand Hill Road está repleta de empresas de capital riesgo dispuestas a invertir en ellas (dependiendo de la época, de una manera más o menos disciplinada); el círculo termina cuando los emprendedores exitosos se convierten a su vez, o en profesores, o en inversores de capital riesgo, devolviendo, de alguna manera, su éxito a la comunidad (algo que, os aseguro, es muy importante aquí).


Imagino que estos inversores son los que provocaron que el Silicon Valley pasara de ser un sitio eminentemente de fabricación de componentes hw, a aceptar cualquier idea tecnológica lo suficientemente interesante, aunque por lo poco que he podido ver, el interés principal está en Internet y aún más en la biotecnología.

1 comentario:

Ernesto dijo...

Es similar a lo comentado aqui, en general siempre se tiende a ver como es que se arma esa clase de ecosistema y a pesar de las lecciones aprendidas no hay impulso para replicar escenarios y seguimos con el problema de que el capital de riesgo no arriesga.