2/21/2008

Un refresco de la relación entre emoción y cerebro

Hace tiempo que no escribo sobre temas de inteligencia emocional. Mientras cojo fuerza, he encontrado tiempo para leer un pequeño artículo que me pasó mi amigo José Luis hace unos meses, sobre cómo las técnicas de Tomografía por Emisión de Positrones (PET), la Resonancia Magnética Funcional (FMRI) y la Magnetoencefalografía ofrecen esperanza para la reducción del espacio existente actualmente entre lo que conocemos de las emociones humanas desde un punto de vista psicológico, y lo (poco) que sabemos desde un punto de vista neurológico.

Antonio Damasio es uno de los líderes mundiales en este campo. Además, es un gran ensayista que ha ayudado a que más gente comprenda este mundo... en mi caso, leer El Error de Descartes me permitió tomar aún más interés a este tema, tras empezar a picar mi curiosidad el hecho de que mientras que todos los libros de inteligencia emocional tenían una introducción del funcionamiento del cerebro, el resto del contenido era puramente psicológico o sociológico, con apenas breves reseñas de la parte neuronal.

No hay comentarios: