5/20/2008

El "Que no va a ser para tanto, hombre" es, realmente, cierto

Este artículo viene a decirnos que, realmente, no tendríamos que preocuparnos tanto por los eventos futuros porque no nos van a afectar tanto como pensamos. ¿Cuántas veces nos hemos agobiado por cosas que pensamos que nos van a afectar increíblemente en un futuro cercano, para luego descubrir que no era para tanto? O, al revés, pensar en que un objetivo nos va a hacer extremadamente felices, y cuando finalmente ocurre, no sentimos lo que esperábamos...

El artículo referencia un artículo de investigación de Wilson, que comenta que hay dos razones fundamentales, y un comentario del post comenta una tercera.

1. Focalización: cuando envisionamos ese objetivo, no pensamos en todas las cosas por las que pasaremos en esa época, buenas y malas, que "difuminan" lo que estamos pensando. A la hora de la verdad, ese "premio" puede venir acompañado de malos momentos, y ese "momento chungo", de cosas buenas.
2. Buscarle el sentido. Cuando nos pasan cosas, tendemos a buscarle el detalle, y eso crea una racionalización que subjetiva los sentimientos.
3. Contraste. Otra razón que se comenta en uno de los comentarios es que cuando llega el momento, vemos que no era tanto como esperábamos, lo cuál aún "rebaja" más esa sensación.

Así que nada, a no agobiarse :)

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