1/12/2009

Cambiar cada 3 años parece el momento adecuado...

Chris Anderson, autor de The Long Tail y periodista en Wired, escribe un artículo sobre cómo parece que, más o menos cada 3 años, es cuando una persona enfrascada en una tarea concreta llega a dominarla. Apoya su comentario en otro de Malcolm Gladwell que estima el tiempo requerido para dominar una materia en unas 10.000 horas de trabajo que, a unas 60 horas de trabajo semanal, son más o menos los 3 años que se mencionan.

Chris Anderson no pretende convertir esto en una regla, ni yo me lo creo, pues depende de muchos factores (dificultad del dominio, ratio del esfuerzo real con respecto al tiempo dedicado, ...). Sin embargo, mirando mi propio pasado profesional, hay cosas que encajan.

Al comienzo de mi carrera, pasé aproximadamente 2 años y medio en un proyecto al que dediqué muchas horas y ganas. Sin considerar que supiese "todo", en mi área determinada sí que llegué a tener un conocimiento bastante profundo del medio, y en los últimos meses me dediqué más a estudiar mejoras sobre el modelo. Después pasé dos años en la universidad; cuando decidí cambiar de aires por diferentes razones, la sensación que tuve es que me quedaba poco para entender toda la complejidad que tiene una universidad para poder llevar a cabo los planes que tenía. Ya en mi trabajo actual, dediqué 2 años y medio a mi tarea como director asociado del departamento de I+D, antes de comenzar un cambio gradual de año y medio donde, debido a mi etapa en Estados Unidos, comencé a variar mi rol para, sin alejarme demasiado de I+D, centrarme en la gestión de productos y la preventa. Llevo ya más de 6 meses en ello, y me da la sensación de que me queda todavía mucho por aprender... ¿me quedarán 2 años para tenerlo todo controlado?

Pero son tareas que normalmente exigen un esfuerzo limitado. No estamos hablando de ser experto en los entresijos de toda la mecánica cuántica, sino en dominios muy especializados donde son necesarias una base previa, un estudio teórico de la situación, una aplicación práctica, y una parte "emocional" para encajar en los nuevos procesos, organizaciones, y gente con la que se va a compartir este nuevo desafío.

Aunque sigo teniendo la duda de si en esos tres años uno se convierte en un auténtico experto, o sólo sabe lo suficiente para que el resto se lo crea...

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