1/15/2009

Trabajo duro, talento y experiencia. Ten al menos dos en tu equipo, pero para llegar lejos, necesitas tres

En el mundo de los emprendedores que surgen de un garaje, siempre surgen los conceptos de talento y trabajo duro. Se acepta ya que sin trabajo duro, el talento no sirve de nada, de la misma manera que las ideas sin esfuerzo posterior no sirven para mucho.

Sin embargo, parece que la experiencia no es tan importante. Si la idea es buena, échale horas e inteligencia y todo funcionará. Creo que puede ser cierto para "lanzar el proyecto". Google fue, simplificando, la idea de Brin y Page. Pero no fueron ellos quienes llevaron la empresa a bolsa, o quienes dirigen el día a día de la empresa. Para eso necesitaron otros perfiles con experiencia gestora. Una empresa innovadora no deja de estar dividida en dos partes: la parte innovadora -que no requiere experiencia previa porque... eso, porque es innovadora ;)- y la parte empresarial, que es como cualquier otro negocio que involucra la relación entre personas, logística, etc.

Eric Musselman tiene unas cuantas entradas que hablan sobre este tema, y que recomiendo. En un artículo, muestra cómo la experiencia es el más brutal de los maestros. Que se lo digan a Michael Jordan, que requirió unos cuantos años para madurar como jugador -aún a costa de no saltar tanto ni ganar campeonatos de mates- y que tuviese a su lado a jugadores complementarios para empezar a arrollar en la NBA. En otro artículo, Kevin Garnett comenta su ética de trabajo y de cómo ahora le toca enseñar lo que en su momento le enseño gente como Kevin McHale. Esa labor de mentor es crítica para equipos de trabajo donde la gente joven necesita tomar decisiones importantes pronto. Por último, cómo el trabajo duro puede en muchos casos ser más exitoso que el puro talento se discute en este artículo.

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