9/13/2009

Cómo algunas palabras han perdido su significado: la "frustración" de la gente de negocio

El diccionario de la Real Academia de la Lengua española define "frustrar" como sigue:

(Del lat. frustrāre).

1. tr. Privar a alguien de lo que esperaba.

2. tr. Dejar sin efecto, malograr un intento. U. t. c. prnl.

3. tr. Der. Dejar sin efecto un propósito contra la intención de quien procura realizarlo. Frustrar un delito. U. t. c. prnl.


El diccionario Merriam-Webster lo define de la siguiente manera:
1frus·trate           Listen to the pronunciation of 1frustrate
Pronunciation:
\ˈfrəs-ˌtrāt\
Function:
transitive verb
Inflected Form(s):
frus·trat·ed; frus·trat·ing
Etymology:
Middle English, from Latin frustratus, past participle of frustrare to deceive, frustrate, from frustra in error, in vain
Date:
15th century
1 a: to balk or defeat in an endeavor b: to induce feelings of discouragement in2 a (1): to make ineffectual : bring to nothing (2): impede, obstruct b: to make invalid or of no effect


Según esta definición, en efecto, cuando un usuario de negocio o un técnio en una empresa no consiguen lo que inicialmente esperaban, se frustran.

Sin embargo, durante la temporada que estuve trabajando en Estados Unidos, y ahora que, 9 meses después, sigo tratando intensivamente con gente de allí, no paraba de ver gente frustrada. Por todos lados. Alguien quería importar una fuente y no podía, y ya teníamos un cliente frustrado. Alguien quería acceder a una fuente web y no podía, y en 1 hora ya teníamos otro cliente frustrado. Aunque nosotros nunca nos frustrábamos cuando el cliente no nos daba los requisitos adecuados, o parecía que iba a comprar y al final no. Eso no es frustración, es... la vida.

Obviamente, cada idioma tiene sus usos, y eso no significa que los clientes españoles aguanten lo que se les eche, mientras que los americanos sean muy "tiquismiquis" (aunque...). Pero para alguien proveniente de la cultura peninsular, me chocó, me choca, y me seguirá chocando la utilización de palabras para acciones que, honestamente, creo que no se merecen tanto.

Todo esto viene al leer el libro "Mashup Patterns" de Michael Ogrinz y comprobar cómo él también se encuentra con clientes frustrados porque tienen que realizar tareas repetitivas, como acceder continuamente a una página web para obtener resultados. No puedo ni imaginar cómo se sentiría esa persona si hubiese vivido en la época en la que había que coger el caballo (y eso si tenías suficiente dinero) e ir al pueblo de al lado cada vez que quisiese información de ese tipo...



1 comentario:

6p011570c3009d970c dijo...

El problema con la frustración es que no existe ninguna metodología conocida para superarla.
En cualquier VIPS encontrarás libros de autoayuda sobre cualquier cosa excepto alguno titulado "Supere usted mismo su sentimiento de frustración".