7/19/2010

Sé un mal profesor y como castigo podrás jugar a las cartas todo el día durante el resto de tu vida

Leo en Reason un artículo escalofriante. Profesores que han agredido a alumnos, asaltado sexualmente a alumnas, o, sencillamente, faltado a clase sin ninguna razón, no pueden ser despedidos en Nueva York. La legislación que bienintencionadamente intentaba proteger a los profesores de directores de colegio con ansias de nepotismo, es la misma que limita de manera casi exasperante la capacidad de deshacerse de profesores que, sencillamente, NO DEBERÍAN DE DAR CLASE. ¿La solución? Lo que en el artículo llaman "rubber rooms", habitaciones en las que los profesores pasan todo el día jugando a las cartas, charlando, mientras cobran su sueldo íntegro, y sin dar una sóla clase. Impresionante. Y no os perdáis el fichero pdf que explica el proceso a seguir si se quiere despedir a uno de estos primores.

¿Es algo que pueda ocurrir en España o en algún otro país que no sea el estadounidense? Me parece especialmente grave que ocurra en el área educativa, pero imagino que en muchos sitios cocerán las mismas habas...

1 comentario:

Abel Muiño dijo...

No conozco el proceso para despedir a un profesor de un colegio público en España, pero en mi tiempo trabajando para un ministerio sí que escuché bastantes historias "terroríficas" sobre como la gente se perpetúa en su puesto pese a no valer para él...

El motivo es similar, tramitar su despido (inhabilitación) es demasiado costoso para el responsable... sin contar con el mal efecto que causa en un entorno en el que no es normal perder el trabajo (el jefe es visto automáticamente en un ogro).