7/23/2009

¡Cuidado! Un loco con un cable y dos botes!!!

Vía Eugene Shteyn, encuentro esta noticia de 1865 (que se puede encontrar en diferentes sitios):

"A man about 43 years of age giving the name Joshua Coppersmith has been arrested for attempting to extort funds from ignorant and superstitious people by exhibiting a device which he says will convey the human voice any distance over metallic wires. He calls the instrument a 'telephone,' which is obviously intended to imitate the word 'telegraph' and win the confidence of those who know the success of the latter instrument. Well informed people know that it is impossible to transmit the human voice over wires, as may be done by dots and dashes and signals of the Morse Code. The authorities who apprehended this criminal are to be congratulated and it is hoped that punishment will be prompt and fitting, and that it may serve as an example to other conscienceless schemers who enrich themselves at the expense of their fellow creatures."

7/20/2009

Sin miedo a lo que esté por venir

El ser humano y, en concreto, el cerebro, es muy inteligente. Entre otras cosas, nos permite tener un control bastante acertado sobre la variable tiempo. Eso nos permite, por ejemplo, saber que llevamos demasiado tiempo haciendo un esfuerzo excesivo y que, por experiencias previas o porque nos lo han dicho así, debemos parar.

¿Qué ocurre en aquellas situaciones en las que el esfuerzo está bajo control? En esos casos podemos no rendir al máximo por miedo a las repercusiones. Y esa incapacidad puede llegar a ser inconsciente.

Pero, ¿y si no contásemos con esa capacidad? Leo en MindHacks la increíble historia de Diane Van Deren, una corredora de ultrafondo (vamos, de las que corren carreritas de 150 kilómetros en el ártico y cosas de esas) que fue operada en 1997 para tratar una epilepsia. El resultado fue que, además de curarse, sus capacidades de memorización y organización del tiempo se vieron afectadas. Desde entonces, se ha convertido en una de las mejores corredoras en su especialidad.

¿La razón? Pues parece que porque no es capaz de saber cuánto lleva corriendo, ni le importa cuánto le queda para llegar. Sólo necesita coger un ritmo de carrera y ya está. Ella ya no tiene epilepsias, por lo que su vida ya no corre peligro. Sin duda, estas incapacidades que sufre le provocan dificultades en su vida diaria, pero también le han permitido obtener éxitos que no hubiese soñado anteriormente.

Pero con lo que me quedo es con que el mismo miedo que nos protege, nos evita conseguir metas en la vida. Eso es un dilema o una contradicción, según algunas metodologías de creatividad, como TRIZ. ¿Cómo se podría resolver? Voy a pensar sobre ello... ;)