10/16/2009

Los españolitos y nuestros inventos

Vía el gran Jose Ruibal ;) No es que tengamos muchos, pero algunos grandes inventos procedieron de las hispanias en algún momento de los últimos siglos. Inventos impresionantes, como el autogiro o el traje espacial, y otros más mundanos, como la grapadora de mesa o el chupa-chups, pero, al fin y al cabo, realidades actuales que resuelven problemas concretos.

Pero ¿cuántos grandes inventos se habrán perdido en éste y otros países porque la idea se quedó ahí? Las mejores metodologías de creatividad e innovación buscan, entre otras muchas cosas, que los inventores se centren en encontrar problemas de alta calidad, problemas que merecen la pena ser resueltos. Si estos problemas se encuentran, el inventor puede adquirir una mayor seguridad en que si se resuelve, y se implementa, las posibilidades de éxito aumentan (no al 100%, claro, aunque sea porque la calidad de un producto no es el único condicionante de su éxito).

Otros enlaces relacionados:

10/14/2009

¿Eres un sobrevalorado, grasita o uno de los buenos?

José Luis Marina, en su blog "La Bitácora de Uno" comentó hace un tiempo lo que dice un empleado de HP sobre los tipos de trabajadores en una gran empresa tipo, su regla 20-60-20:
  • 20% de empleados que trabajan por encima de sus posibilidades.
  • 60% de "grasa", gente que no aporta nada y cuyos objetivos son diferentes a los de la empresa.
  • 20% de gente de calidad.

Vamos, la ley de Pareto un poco detallada. El 20% de la gente obtiene el 80% de los avances positivos.

Me parece una generalización bastante peligrosa la de que, básicamente, un 80% de los empleados de una empresa no realicen labores productivas y que, como mucho, no impidan el movimiento hacia adelante.

Pero sí es cierto, en mi experiencia, que muchas personas en las empresas no comulgan al 100% con lo que la empresa que las contrata espera de ellas. Pueden ser razones personales, expectativas demasiado altas, éticamente discutibles, o, sencillamente, dejadez. Una empresa que quiera ser exitosa en un entorno altamente competitivo -vamos, en todos en la actualidad-, ha de conseguir que la gente reme al unísono el mayor porcentaje de tiempo posible. Algo difícil, pero es lo que hay. El tema es cómo conseguirlo de manera realista y con las restricciones financieras y organizativas que suelen tener un 99.9% de las compañías actuales.

10/12/2009

Cómo evitar la muerte... de tu trabajo como Gestor de Producto

Mi compañero Antonio Matarranz me envió hace unos días un anuncio para un webinar (una presentación vía internet) cuyo "sugerente" título era "SaaS and the Death of Software Product Management (Or, While You Weren't Looking, Your Product Manager's Job Became a Zombie)" o, en español, "El Software como Servicio y la Muerte de la Gestión de Productos Software (o, cuando no mirabas tu trabajo de Gestor de Productos se ha convertido en un zombie)". El conferenciante es Rick Chapman, conocido sobre todo por su libro "In Search of Stupidity" con prólogo de Joel Spolsky.

Bueno, todos sabemos que los títulos de los webinars han de llamar la atención. Cada día recibo dos, tres, y a veces más de 5 invitaciones para webinars, un 99% de las cuáles terminan en la papelera de reciclaje. Así que no me parece mal que se intente exagerar para captar la atención.

El tema es que el anuncio ha causado una pequeña marea en este pequeño mundo de la gestión de productos. En concreto, Michael Shrivathsan, realiza un minucioso análisis de... bueno, no la presentación en cuestión, sino del anuncio. Es incluso más interesante la lista de comentarios. Mark Kromer también saca este tema, y es respondido por Michael en otro post.

Más allá de rivalidades entre compañías, y despechos de empresas que se ganan la vida con cursos de certificación de gestión de productos que el webinar ha despreciado sin piedad, hay una serie de puntos de mucho interés para los que pasamos de esos temas, pero nos interesa el futuro de la organización y gestión del software.

En mi humilde opinión, los productos ofrecidos como servicio no son más que productos software llevados al extremo. Por ello, conceptos como el MRD (documentos de requisitos de marketing), el PRD (documento de requisitos de producto) o incluso la iteratividad e incrementalidad dejan de tener tanto sentido en un mundo donde los cambios son constantes y globales. ¿Qué significa un Release Launch Plan -Plan de Lanzamiento de Release- cuando ya no hay ni release ni lanzamiento ni plan? Pero, ¿significa eso que no ha de organizarse absolutamente y, sencillamente, sacar nuevas versiones según se van haciendo? ¿Cuál es el papel que tiene marketing a partir de ese momento? ¿Qué ocurre con las conferencias cuando ninguna empresa tiene que anunciar su nueva gran molona versión? Y si no hay conferencias ni anuncios, no hay notas de prensa, y entonces los periodistas se quedan sin trabajo, y así llegamos al fin de la economía tal y como la conocemos!!!!

El problema principal es que cuando se habla de Gestión de Producto se piensa en tácticas y en técnicas. Y es cuando el MRD, tal y como se enseña en los cursos tradicionales  (un documento word con tal organización y tal proceso de entrega), no tiene sentido en la nueva era. Y las técnicas para poner precios tampoco, pues todos los ejemplos se basan en "algo que se instala y cuyo precio es fijo". Pero si la Gestión de Productos se establece en el marco de la Estrategia de Producto, creo que la cosa cambia. Los elementos básicos se siguen manteniendo (desde la calidad exigible a cualquier tipo de software, instalable o como servicio). Algunas de las ideas de Michael van por esa línea: que el trabajo del Gestor de Productos viene a ser lo mismo desde un punto de vista estratégico: conseguir que el producto sea lo más parecido a aquello por lo que pagarían los clientes. Y para eso hay que escuchar a clientes, marketing, ventas y desarrollo de producto; y para eso hay que decidir qué ha de tener, qué no, y qué sobra; y para eso hay que tener en la cabeza hacia dónde va el producto, aunque eso tenga que cambiar cada día; y para eso hay que tener una estrategia de precios. Etc, etc, etc.

Y, sin gustarme parte del webinar (algunas críticas dicen, acertadamente, que lo de llamar a un curso "La muerte de..." es una forma de actuar como un "troll"), algo de razón tendrá cuando las empresas certificadoras sacan nuevos cursos "acorde con los nuevos tiempos".

Por cierto, el webinar de la discordia se puede ver y escuchar en este enlace.