9/19/2009

El éxito por uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos: John Wooden

John Wooden está considerado como, posiblemente, el mejor entrenador de la historia del baloncesto. Consiguió que su equipo universitario de UCLA (Los Angeles) ganase 10 títulos universitarios en 12 años, 7 de ellos consecutivos. Una leyenda viva,

En esta charla en TED, en el año 2001, "Coach Wooden" habla sobre su propia definición de "éxito". Él que es uno de las tres únicas personas que se encuentra en el Salón de la Fama del Baloncesto como jugador y entrenador.

Algunas cosas que dice:
  • nunca intentes ser mejor que nadie, sino que intentes aprender todo lo que puedas del resto
  • La reputación es cómo eres percibido; el carácter o la personalidad, lo que realmente eres; es más importante lo segundo, así que debes ser realista con lo que haces.
  • Centrarse en los pequeños detalles: empezar a la hora, terminar a la hora, ponerse bien los calcetines (porque si te los pones mal, tu piel sufre, y si sufre, te salen ampollas, y si te salen ampollas, te duelen, y si te duelen en un momento decisivo, puede que pierdas la concentración necesaria para hacer la jugada decisiva).
Y todo, según dice en su página web, empezó con el "credo" dado por su padre cuando se graduó en primaria:
  • Sé realista contigo mismo
  • Que cada día sea tu obra maestra
  • Ayuda a otros
  • Bebe profundamente de buenos libros (especialmente de la biblia)
  • Haz de la amistad un arte
  • Construye un refugio para cuando llega la lluvia
  • Reza por tener guía, y da gracías por las bendiciones que recibes cada día.
Quizá alguna de estas líneas se muy de los años 30, pero la idea está bastante clara.

De todas maneras, es mejor escucharle a él mismo:

9/13/2009

Cómo algunas palabras han perdido su significado: la "frustración" de la gente de negocio

El diccionario de la Real Academia de la Lengua española define "frustrar" como sigue:

(Del lat. frustrāre).

1. tr. Privar a alguien de lo que esperaba.

2. tr. Dejar sin efecto, malograr un intento. U. t. c. prnl.

3. tr. Der. Dejar sin efecto un propósito contra la intención de quien procura realizarlo. Frustrar un delito. U. t. c. prnl.


El diccionario Merriam-Webster lo define de la siguiente manera:
1frus·trate           Listen to the pronunciation of 1frustrate
Pronunciation:
\ˈfrəs-ˌtrāt\
Function:
transitive verb
Inflected Form(s):
frus·trat·ed; frus·trat·ing
Etymology:
Middle English, from Latin frustratus, past participle of frustrare to deceive, frustrate, from frustra in error, in vain
Date:
15th century
1 a: to balk or defeat in an endeavor b: to induce feelings of discouragement in2 a (1): to make ineffectual : bring to nothing (2): impede, obstruct b: to make invalid or of no effect


Según esta definición, en efecto, cuando un usuario de negocio o un técnio en una empresa no consiguen lo que inicialmente esperaban, se frustran.

Sin embargo, durante la temporada que estuve trabajando en Estados Unidos, y ahora que, 9 meses después, sigo tratando intensivamente con gente de allí, no paraba de ver gente frustrada. Por todos lados. Alguien quería importar una fuente y no podía, y ya teníamos un cliente frustrado. Alguien quería acceder a una fuente web y no podía, y en 1 hora ya teníamos otro cliente frustrado. Aunque nosotros nunca nos frustrábamos cuando el cliente no nos daba los requisitos adecuados, o parecía que iba a comprar y al final no. Eso no es frustración, es... la vida.

Obviamente, cada idioma tiene sus usos, y eso no significa que los clientes españoles aguanten lo que se les eche, mientras que los americanos sean muy "tiquismiquis" (aunque...). Pero para alguien proveniente de la cultura peninsular, me chocó, me choca, y me seguirá chocando la utilización de palabras para acciones que, honestamente, creo que no se merecen tanto.

Todo esto viene al leer el libro "Mashup Patterns" de Michael Ogrinz y comprobar cómo él también se encuentra con clientes frustrados porque tienen que realizar tareas repetitivas, como acceder continuamente a una página web para obtener resultados. No puedo ni imaginar cómo se sentiría esa persona si hubiese vivido en la época en la que había que coger el caballo (y eso si tenías suficiente dinero) e ir al pueblo de al lado cada vez que quisiese información de ese tipo...